¿De quién es la culpa?
Los docentes de Santa Cruz están en huelga, se acercan a los 40 días de paro desde el comienzo del ciclo lectivo... ¿qué cosa tan absurda reclaman como para que esta situación se mantenga después de tanto tiempo?
Reclaman un sueldo digno, nada más y nada menos.
No olvidemos que el “gran aumento” que se estipuló a principio de año para todos los docentes del país era en función de la línea de pobreza que calcula el INDEC. Sí, nos quieren hacer creer que son sueldos abultados y son en función de la línea de pobreza… de la que calcula el INDEC, encima.
No falta quienes alzan la voz planteando que “el sueldo de bolsillo” de los docentes santacruceños es uno de los más altos del país (olvidando que el costo de vida en Santa Cruz es también uno de los más altos del país); pero no menos cierto es que -a esa cifra- se llega merced a cobros “en negro” (que no faltará quien diga que no son en negro porque están en el recibo de haberes; pero olvidan decir que -cualquier empleador privado que pagara de esa forma- sería sancionado por el Ministerio de Trabajo).
Entonces…
¿quién tiene la culpa?
¿la intransigencia de los maestros?
¿quien demora semejante cantidad de tiempo en hacer una propuesta razonable?
¿quien congeló los sueldos hace más de una década (el actual presidente de la república, por si alguien no lo sabe)?
Se ha llegado al extremo de que el gobierno nacional apostó gendarmes en las escuelas. La ministra del área social, candidata a gobernadora, hermana presidencial y Senadora de licencia por Santa Cruz fue víctima de una “brutal agresión” (según los medios) cuando alguien le arrojó unos huevos y un poco de harina (a pesar de la custodia), con lo que se intentó dar vuelta la taba y convertir a las víctimas en victimarios y viceversa.
Está en la memoria colectiva lo que pasó en Neuquén hace pocos días. En medio de una protesta (por similares motivos) murió asesinado por la policía el Prof. Carlos Fuentealba. Los docentes neuquinos llevaban muchos días de paro cuando eso pasó.
En Salta también las huelgas han sido larguísimas (y reprimidas), como lo han sido en el Chaco el año último…
Y aquí me asaltan una serie de preguntas…
¿qué pasaría si los docentes de la Capital Federal o de la Provincia de Buenos Aires hicieran una huelga de 40 días?
¿sería posible una huelga de semejante magnitud en esos distritos?
¿será que a nadie le importa lo que pasa a más de cierta distancia de la casa de gobierno?
¿será que, como alguna vez me dijo alguien, basta mirar si los policías cobran mejor que los maestros para saber cuál es el proyecto de país que tiene un gobierno?
Reclaman un sueldo digno, nada más y nada menos.
No olvidemos que el “gran aumento” que se estipuló a principio de año para todos los docentes del país era en función de la línea de pobreza que calcula el INDEC. Sí, nos quieren hacer creer que son sueldos abultados y son en función de la línea de pobreza… de la que calcula el INDEC, encima.
No falta quienes alzan la voz planteando que “el sueldo de bolsillo” de los docentes santacruceños es uno de los más altos del país (olvidando que el costo de vida en Santa Cruz es también uno de los más altos del país); pero no menos cierto es que -a esa cifra- se llega merced a cobros “en negro” (que no faltará quien diga que no son en negro porque están en el recibo de haberes; pero olvidan decir que -cualquier empleador privado que pagara de esa forma- sería sancionado por el Ministerio de Trabajo).
Entonces…
¿quién tiene la culpa?
¿la intransigencia de los maestros?
¿quien demora semejante cantidad de tiempo en hacer una propuesta razonable?
¿quien congeló los sueldos hace más de una década (el actual presidente de la república, por si alguien no lo sabe)?
Se ha llegado al extremo de que el gobierno nacional apostó gendarmes en las escuelas. La ministra del área social, candidata a gobernadora, hermana presidencial y Senadora de licencia por Santa Cruz fue víctima de una “brutal agresión” (según los medios) cuando alguien le arrojó unos huevos y un poco de harina (a pesar de la custodia), con lo que se intentó dar vuelta la taba y convertir a las víctimas en victimarios y viceversa.
Está en la memoria colectiva lo que pasó en Neuquén hace pocos días. En medio de una protesta (por similares motivos) murió asesinado por la policía el Prof. Carlos Fuentealba. Los docentes neuquinos llevaban muchos días de paro cuando eso pasó.
En Salta también las huelgas han sido larguísimas (y reprimidas), como lo han sido en el Chaco el año último…
Y aquí me asaltan una serie de preguntas…
¿qué pasaría si los docentes de la Capital Federal o de la Provincia de Buenos Aires hicieran una huelga de 40 días?
¿sería posible una huelga de semejante magnitud en esos distritos?
¿será que a nadie le importa lo que pasa a más de cierta distancia de la casa de gobierno?
¿será que, como alguna vez me dijo alguien, basta mirar si los policías cobran mejor que los maestros para saber cuál es el proyecto de país que tiene un gobierno?
1 comentario:
Muy bueno Luis, creo que representas la opinión de un agran mayoría
Paola
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